En Caldes d’Estrac los síntomas pequeños suelen acelerar su evolución. Un grifo que gotea tras cerrar, una alcachofa con caudal irregular o un lavabo que evacúa peor de lo normal no son solo molestias de uso.
Muchas veces son la primera señal de juntas fatigadas, restos en el desagüe o piezas expuestas a un ambiente más exigente que el de una vivienda de interior.
La intervención útil combina revisión mecánica y lectura del desgaste costero del conjunto.

